La escuela de Kanso

La educación de los niños y niñas de Mali es indispensable para que puedan tener un futuro digno. Kanso no disponía de escuela propia. Los niños y niñas debían recorrer cada día 10 km para ir a la escuela a Bazana, un poblado vecino al que es difícil desplazarse debido al río y a la zona pantanosa que separa ambos poblados.

 

Estas dificultades causaban mucho abandono escolar y desmotivación de los padres para inscribir a sus hijos a la escuela. Tan sólo un 10% de los niños estaba escolarizado. Algunos padres incluso enviaban a sus hijos a ganarse la vida a unas minas de oro que hay a 50 km del poblado, donde trabajaban en condiciones infrahumanas.

Por ello, la gente de Kanso consideraba una necesidad urgente disponer de escuela propia. Después de estudiar la viabilidad del proyecto, y de acuerdo con las autoridades locales, Ecos de Mali decidió construir una escuela en Kanso.

 

En su cuarto año de funcionamiento, la escuela consta ya de dos edificios de 270 m2, cada uno con tres aulas de 90 m2, una biblioteca, y viviendas para los profesores. Acoge a más de 100 alumnos. Financiamos la contratación de los profesores, y participamos en la dirección de la escuela.

 

Con este proyecto daremos a los niños y jóvenes de Kanso un futuro mejor.

 

Qué estamos haciendo

Como parte de la celebración oficial de principios de mayo, inauguramos con las autoridades el edificio de la biblioteca (fotos).

 

La biblioteca ya cuenta con más de cuarenta títulos, algunos de ellos con varios ejemplares. Entre ellos, 50 ejemplares del libro Cuentos tradicionales de Mali que publicamos por Sant Jordi. El libro sorprendió gratamente a todos, puesto que no es nada habitual que se publiquen libros sobre Mali en el país.

Los alumnos de la escuela estrenaron para la ocasión su nuevo uniforme. Este uniforme evitará que los niños de las muchas familias sin medios tengan que ir vestidos precariamente.

Nos reunimos con los profesores, y convenimos varias cosas (acta). Como parte del curso de alfabetización para adultos, se les enseñarán nociones de higiene. Se ha nombrado un responsable de la biblioteca. Los profesores procurarán que los niños lean los libros y empiecen a escribir sus propias historias. Compraremos un teléfono móvil a los profesores.

Estamos preparando ya el próximo curso escolar 2019-2020, en el que esperamos recibir unos 30 alumnos más. Añadiremos una sexta clase, para el 6º curso de primer ciclo.

 

Estamos estudiando la posibilidad de construir, durante el año que viene, un tercer edificio de clases. Este eficicio nos permitiría ofrecer estudios de segundo ciclo a partir del curso 2020-2021.

¿Te animas a ayudar? Te recordamos que tenemos una cuenta bancaria exclusiva para este proyecto.

Cómo va este proyecto

133 alumnos, 7 profesores, 6 aulas de 90 m2, viviendas para profesores, biblioteca. Iniciada construcción edificio adicional para impartir el 2º ciclo de bachillerato a partir del curso 2020-21.

Lo iniciamos en

Octubre 2015

Fondos necesarios

- Invertidos ya unos 130.000 eur (edificios, mobiliario, material, viviendas profesores, agua corriente)

- 46.000 eur para el tercer edificio y viviendas nuevos profesores

- 10.000 eur para mobiliario y material para las nuevas aulas, y la electrificación de una de ellas

- Comprometidos unos 3.000 eur anuales para sueldo de profesores

Actualizado: febrero 2020

Qué hemos hecho ya
Septiembre 2015

En un viaje a Mali visitamos Kanso, donde las autoridades nos confirmaron el interés que tiene este proyecto para el poblado. El alcalde de Niéna, principal autoridad de la zona, nos pidió formalmente nuestra colaboración.

 

Finales de 2015

Estuvimos elaborando el plan del proyecto. Encargamos un primer presupuesto para la construcción de la escuela. Un colaborador nuestro en el poblado nos envió una estadística de los niños y niñas escolarizables de la zona.

 

Enero 2016

Estuvimos en Kanso y pudimos comprobar la ilusión de la gente con este proyecto (fotos). Organizaron una fiesta para la colocación simbólica de la primera piedra, y el chef du village nos confirmó por escrito su interés. Además nos reunimos con el Ministro de Deporte y Juventud de Mali, que nos prometió financiar un pequeño polideportivo en los terrenos de la escuela. Tras numerosas conversaciones en Kanso y Bamako, elegimos un constructor de confianza, con el que firmamos el proyecto de construcción definitivo. Se mejoró el diseño del edificio introduciendo un techo de doble inclinación, una estructura más sólida y un porche más amplio. El presupuesto es de 25.815 eur, más 4.702 eur para dos edificios independientes de letrinas para niños y niñas. El constructor recibió el dinero para la primera fase.

 

Abril 2016

La construcción de la escuela avanzaba a buen ritmo (fotos). Mucha gente decidió colaborar en las obras, en vez de ir a trabajar a las minas de oro. La primera fase había concluído: comprar y transportar los materiales necesarios (arena, cemento, hierro...), fabricar los ladrillos in situ, montar los forjados de hierro para los suelos, preparar el terreno, los cimientos y terraplenes, etc. Un chófer transportaba desde Bamako la arena y el cemento en un pequeño camión. Se empezaron ya a elevar los muros. Estudiamos un presupuesto para el mobiliario.

 

Junio 2016

En nuestro viaje de mayo pudimos constatar que el poblado estaba en efervescencia por este proyecto. La construcción de la escuela estaba casi terminada (fotos). Nos contaron que la gente del poblado se organizó en 5 equipos de 10 personas (incluido uno de mujeres) para colaborar en las obras. Durante nuestra visita estaban empezando a instalar la carpintería metálica (ventanas, puertas y vigas para el techo). Los trabajos de pintura se pospusieron hasta que terminara la temporada de lluvias. Cerramos la compra del mobiliario, con una inversión de unos 7.000 eur: pupitres, sillas, armarios, y mesas de los profesores. La inversión total hasta la fecha era de unos 39.000 eur. Presupuestamos unos 6.500 eur más para la contratación de tres profesores, y unos 2.500 eur para la compra de material escolar. Se constituyó la asociación de padres de alumnos.

 

Octubre 2016

Asistimos a la inauguración de la escuela (fotos), a la que pusieron el nombre de École Souleyman Traoré. La gente del poblado organizó una gran fiesta, con la asistencia de las autoridades regionales. Mr. Koné, muy implicado en este proyecto desde el principio, será el responsable de la escuela. Él mismo seleccionó a los tres docentes (2 profesoras y un profesor). El curso escolar empezó con 76 alumnos (28 niñas y 48 niños) inscritos inicialmente, a los que se sumaron 18 más durante la primera semana. Como nota negativa, algunos niños aún no habían podido inscribirse debido a un retraso administrativo (la administración estatal tardó mucho en aprobar los permisos para la apertura de la escuela).

 

Diciembre 2016

El curso escolar seguía en marcha, con unos 80 alumnos y tres profesores. Desde la inauguración del edificio en octubre, los profesores y el director se habían encargado de mejorar diversos detalles (fotos). Los alumnos habían plantado plantas en el exterior de la escuela. Las mujeres del poblado se organizaron para la limpieza. Decidimos con el director el tipo de dibujos para decorar las aulas. Tras negociaciones con las autoridades educativas, éstas se comprometieron a hacerse cargo del sueldo de uno de los profesores. Nosotros financiamos el sueldo de los dos restantes (123 eur mensuales).

 

Febrero 2017

La escuela iba consolidando su actividad. Arreglaron un pequeño pozo cerca de la escuela (que los constructores hicieron para preparar los ladrillos) para facilitar el riego de las plantas ornamentales y rellenar los depósitos para lavarse las manos. El director, Mr. Koné, nos confirmó que los profesores se habían integrado muy bien en la comunidad, y que las niñas y niños asistían asiduamente a las clases. Tras las evaluaciones de enero, los tres mejores alumnos de cada clase recibieron como premio un béret (boina) de color.

 

Abril 2017

Se inició la construcción de las viviendas de los tres profesores, que habían estado viviendo con familias del poblado. Las viviendas, de 45 m2, se construyeron con ladrillos de adobe, recubrimiento de cemento, y carpintería metálica. Este tipo de construcción permitió reducir el coste al mínimo (5.000 eur, de los que el poblado aportó 900). Construímos un campo de fútbol en el recinto de la escuela, y otro fuera del recinto para los chicos mayores no escolarizados. De este modo garantizamos que las niñas y niños de la escuela (de entre 8 y 11 años) podrían disfrutar de su campo sin la interferencia de los mayores. Organizamos un concurso de dibujo entre los alumnos. Eurekakids y Londgi, fabricantes de juguetes educativos, nos donaron material para llevar a la escuela.

 

Mayo 2017

En nuestro viaje de mayo visitamos la escuela (fotos). Con la presencia de las autoridades locales, inauguramos los dos campos de fútbol, e hicimos la entrega de premios a los ganadores del concurso de dibujo. Las viviendas para los profesores estaban casi terminadas. Decidimos completar la financiación de estas viviendas electrificándolas. Nos solicitaron que construyésemos una nueva aula para los alumnos que terminaban el tercer curso, y así ir completando todo el ciclo de primaria.

 

Agosto 2017

Mientras los niños y niñas de Kanso colaboraban en las tareas agrícolas y domésticas, nuestro colaborador Mr. Koné preparaba el nuevo curso escolar. Uno de los profesores, el director, se instaló en una de las viviendas que construimos para ellos.

 

Octubre 2017

En nuestro viaje de octubre visitamos la escuela (fotos), y asistimos a la inaguración del curso escolar. Habían 98 alumnos inscritos. Ecos de Mali se hacía cargo de la remuneración de un profesor, y el gobierno de Mali de otros dos. Todos ellos estaban muy contentos con las viviendas que les construimos (fotos). A principios de noviembre se incorporó una cuarta profesora, pagada también el gobierno. Pusimos en marcha la cantina escolar.

Diciembre 2017

Hicimos llegar agua corriente a la escuela (fotos) desde el depósito elevado del huerto. Facilitará la higiene diaria de los niños, lavar los utensilios de la cantina, el riego de las plantas y árboles de la escuela, y que los profesores no tengan que desplazarse hasta el poblado para tener agua para sus viviendas. Iniciamos las gestiones para construir un edificio adicional (presupuesto estimado: 30.000 eur). Mientras, los padres construyeron con sus propios medios un aula provisional (fotos).

Febrero 2018

Visitamos la escuela (fotos). Los pequeños seguían haciendo clase en un cobertizo provisional. Su profesora, Awa, estaba de baja maternal, y la sustituyó una nueva profesora, Aïssa. Iniciamos la construcción del segundo edificio, con un presupuesto final de 37.000 eur. Al igual que el edificio inicial, dispondrá de tres aulas y sus correspondientes bloques de letrinas. En nuestra visita, colocamos simbólicamente la primera piedra con las autoridades. También estudiamos la posibilidad de organizar clases de alfabetización para jóvenes y adultos no escolarizados.

Mayo 2018

La construcción del segundo edificio para la ampliación de la escuela iba a muy buen ritmo: el edificio estaba a punto de ser cubierto (fotos). Mientras tanto, las clases se seguían impartiendo con normalidad. La escuela había alcanzado ya fama de calidad en la región, por lo que numerosos padres de poblados vecinos se estaban planteando matricular a sus hijos para el siguiente curso. Iniciamos la construcción de tres nuevas viviendas para los nuevos profesores. También contratamos la electrificación de una sala de clase (presupuesto), con el fin de, a partir del siguiente curso, poder impartir clases de alfabetización para los mayores en horas en las que no hay luz natural.

Junio 2018

El segundo edificio de aulas ya estaba acabado, a falta de la pintura exterior (fotos). También estaba casi terminada la construcción de las tres nuevas viviendas para los profesores, a falta de las cocinas exteriores (fotos). Antes del final de curso, los alumnos recibieron un tratamiento antiparasitario (fotos), como nos había recomendado el médico. Bajo la supervisión del enfermero de Bazana se les administró una primera dosis de albendazole (ofrecido gratuitamente por el farmacéutico de Niena). Plantamos naranjos en el patio de la escuela (fotos). Pretendemos que sean una fuente futura de vitaminas para los niños del poblado.

Septiembre 2018

Durante la época de lluvias, y en la medida que las lluvias lo permitían, los trabajadores pudieron completar la construcción de las nuevas viviendas para los profesores y del almacén para la cantina. La pintura exterior para el segundo edificio de la escuela, no obstante, tuvo que esperar debido a las lluvias.

Octubre 2018

Asistimos a la inauguración del curso escolar y del segundo edificio de la escuela (fotos), que ya era muy conocida en la región por la calidad de la enseñanza y de sus instalaciones. Unas 300 personas asistieron a la inauguración, incluidas las autoridades locales. El segundo edificio estaba completamente acabado. Se impartían los cinco primeros cursos de bachillerato, con 124 alumnos inscritos. Por primera vez, habían empezado a llegar alumnos de los poblados vecinos. Llevamos material para los niños: libros infantiles, un juego de 4 en raya, unas raquetas... En el patio de la escuela instalamos dos futbolines, que tuvieron un gran éxito. Pusimos la primera piedra de un nuevo edificio de 115 m2, destinado a biblioteca y despacho de los profesores. Decidimos ampliar las actividades de la escuela con un programa de alfabetización para adultos. Electrificamos una de las salas de clase para ello.

Febrero 2019

Se inició la construcción del edificio destinado a biblioteca y despacho de profesores (fotos, planos). Los tres profesores remunerados por el Estado hicieron 10 días de huelga en enero, por impago del sueldo, mientras que las dos profesoras que pagaba Ecos de Mali, Awa y Marietou, siguieron trabajando con normalidad. En nuestro viaje de enero (fotos), les llevamos mapas murales del mundo, de Mali y de África. Los alumnos disputaron un partido de fútbol y un campeonato de futbolín. Entregamos mochilas a los ganadores del campeonato y de unos concursos de dictado y dibujo celebrados días atrás. También les llevamos algunos libros, juegos, y botas de fútbol usadas. Se habían apuntado 118 personas al programa de alfabetización para adultos (fotos), con clases impartidas por dos de los profesores de la escuela, a quienes pagamos un sueldo extra por este trabajo. Para organizar mejor las clases y facilitar la organización familiar de los padres, les dividimos en dos grupos: los lunes y miércoles las mujeres, y los martes y jueves los hombres. De los 150 naranjos que plantamos en el patio de la escuela, 130 estaban desarrollándose bien, y previmos que los árboles de mango darían frutos ese mismo año.

Abril 2019

La construcción de la biblioteca finalizó. Nuestra idea es que cumpla varios propósitos: que los alumnos de la escuela dispongan de libros para leer, y despertar el interés por la lectura de los niños y de los adultos que asisten a las clases de alfabetización. El edificio incluye también una sala para profesores. Consta de 90 m2, que incluyen el espacio para la biblioteca propiamente (unos 40 m2), el despacho para los profesores, y un pequeño almacén para material escolar. Fue pintado libremente por un pintor local, y llama la atención por su variado colorido (fotos).

Mayo 2019

Hubo una gran celebración oficial con las autoridades, e inauguramos el edificio de la biblioteca (fotos). La biblioteca ya contaba con más de cuarenta títulos, algunos de ellos con varios ejemplares (entre ellos, 50 ejemplares en francés del libro Cuentos tradicionales de Mali que publicamos por Sant Jordi). Los alumnos de la escuela estrenaron un uniforme, que evitará que los niños de las familias sin medios tengan que ir vestidos precariamente. Nos reunimos con los profesores, y acordamos varios temas (acta). Convenimos enseñar nociones de higiene en el curso de alfabetización para adultos. Se nombró un responsable de la biblioteca. Se acordó que los profesores procurarían que los niños leyeran los libros y empezaran a escribir sus propias historias. Empezamos a preparar el siguiente curso escolar. Empezamos a estudiar la posibilidad de construir un tercer edificio de clases para poder ofrecer estudios de segundo ciclo a partir del curso 2020-2021.

Octubre 2019

El curso escolar empezó con 133 alumnos, 55 chicas y 78 chicos (fotos). Por primera vez se impartían los 6 cursos del primer ciclo de bachillerato, un curso más que el año anterior. Disponíamos de 7 profesores: 4 pagados por el Estado, 2 en prácticas (asignados por el Estado, pero que no cobraban), y la profesora Awa pagada por Ecos de Mali. El responsable educativo de la región nos confirmó su apoyo, y nos explicó que había conseguido que nos adjudicaran más profesores de los que nos correspondían según el número de alumnos, gracias a la calidad de la escuela. Con las autoridades, pusimos la primera piedra del tercer edificio de clases, con el objetivo de empezar a impartir el segundo ciclo de bachillerato a partir del curso 2020-2021. Solicitamos presupuesto para la construcción del edificio. Premiamos al mejor alumno del curso pasado, que logró una nota media de 8,7, con una mochila con material escolar. La biblioteca ya disponía de luz eléctrica (mediante placas solares), para que los alumnos pudieran usarla al atardecer. Además, instalamos una televisión en la biblioteca, con el objetivo de favorecer su aprendizaje del francés. Encargamos la confección de dos camisas por alumno, para evitar que el uniforme que estrenaron en mayo se deteriorara demasiado pronto por el uso. Estuvimos estudiando con los profesores cómo organizar un programa de actividades deportivas y culturales.

Ecos de Mali